CROSS TAPE

 

Los “Cross Tape” nacen en Corea y Japón de la mano del doctor Aeo Kang y del profesor Nobutaka Tamaka, respectivamente, como una técnica más dentro de lo que se conoce genéricamente como Medicina Balanceada o del Equilibrio Corporal. La utilización del Cross Tape está basada en dos principios básicos de la Medicina Oriental que engloba conceptos como los Meridianos y determinados puntos donde confluyen campos energéticos a nivel subcutáneo, adaptándola a la Medicina Occidental, para dar solución al restablecimiento de la bioelectricidad del organismo alterada, en base a un control sobre las microcorrientes electromagnéticas que pasan por la piel y optimizando su funcionamiento en caso de desequilibrios, tanto a nivel superficial como profundo.

El Cross Tape está formado por tiras cruzadas en malla, no elásticas, exentas de medicación, que se presentan en varios tamaños, pudiendo ser utilizadas por sí solas o como complemento de las cintas de Vendaje Neuromuscular.

El uso del Cross Tape nos interesa porque nos aporta una autorregulación, tanto analgésica como neurorefleja de la zona y ello es debido a dos cuestiones fundamentales:

1.- Por su propiedad analgésica, dada su capacidad para desactivar los puntos gatillos miofasciales.
2.- Por su capacidad de estimular los habituales puntos de acupuntura.
La forma clásica y recomendada es la de pasar los parches que contienen las tiras cruzadas, paralelos a la piel lentamente y observar, a su paso, si vibran o intentan adherirse a la piel. Allí donde lo haga con clara insistencia es donde lo dejaremos colocado. Intentaremos colocarlo en diagonal, con previo estiramiento de la piel. Ya colocados se pueden dejar entre 5 y 7 días sin retirar, esperando a que se caigan solos.

La explicación de su funcionamiento entraría de lleno en la teoría del equilibrio de los flujos electromagnéticos que controlan el balance general del cuerpo.